Vale que está obsesionado y no tiene porqué enfadarse contigo por la comida pero pesar más de 100 kilos no es nada sano (y no me vengáis con «pues yo peso mas de 100 kilos y estoy sanísima» porque no). Encontrad un término medio, comer bien y hacer ejercicio sin obsesionarse ni enfadarse. Os vendrá bien a los dos. Suerte y si se pone muy tonto ponte tonta tú también y no dejes que te hable mal!