¿Has reflexionado sobre por qué tienes la necesidad de que ellos te acepten? Y ¿Por qué quieres que lo hagan? Tú puedes (de hecho ya estás en ello) fomar una familia propia.
No escogemos a las personas que nos parieron ni sus hermanos, primos, abuelos, etc pero sí que escogemos a la persona con la que estamos, escogemos tener o no hijos, escogemos mascota, una casa, unas normas no escritas de convivencia. ESA es tu FAMILIA de verdad. A la que te tienes que dedicar, a la que tienes que acudir en tus necesidades.
Sé sincera contigo. Ya tienes lo que la mayoría de personas queremos lograr, un trabajo, una pareja, una mascota, hobbis, amigos con los que quedar de vez en cuando. Las familias no tienen por qué estar unidas ni tienen por qué quererse, porque sorpresa, la sangre NO hace a la familia. Y esas personas por como te tratan no lo son. No las necesitas, tienes todo lo demás sin ellos, no aportan nada si lo que te generan es este sentimiento de abandono, de inutilidad, de muerte.
Debes buscar otro punto de vista. Estás ardiendo en deseos de ser aceptada por unas personas que si no lo han hecho durante todos estos años, no lo harán ahora. No puedes vivir amargada toda tu vida porque haya gente que no te quiera o no te vea con los ojos que tú deseas. Céntrate en las que sí lo hacen, que son las que merecen tu preocupación, tu tiempo y tú dedicación.
Cambia el chip y despierta, manda al carajo a esa gente y empieza a vivir de verdad tu vida.