Raro es, si, pero ¿y si se llevan bien? No sé, peor sería que quedasen para tomar café cada semana… Para la salud mental de su hijo, es preferible que se lleven bien a que se tiren hasta los tupper a la cabeza… Si no ves que puedas lidiar con ello, háblalo con él y que él deje de aceptar su comida.