Es curioso que por el hecho de que sean niños se les deba permitir todo. Paciencia es una cosa, perder la salud, otra. Y tú no has elegido ser la madre por lo que te toca pringar por la decisión de otra persona, que ha elegido libremente ser madre y su decisión afecta a tu salud. Obviamente los niños tienen que reír, llorar jugar y gritar, sólo faltaría, pero por la noche en la medida de lo posible deben dejar descansar. Puedes mirar de hablar con los padre a ver si hay alguna forma de organizarse (tal vez podrían mudarse ellos de habitación para evitar al máximo las molestias a tí o algo así). La buena comunicación y la empatía en ambos casos es clave.