Todas nos hemos ilusionado alguna vez de alguien que no merecía ni las mariposas. Creeme, no es tu culpa y no dejes que nadie te haga creer que no mereces lo mejor. ¿Entiendes? Eso nunca. Este mundo está repleto sanguijuelas que se alimentan de autoestimas ajenas. Tu vales muchísimo como para que un crio inmaduro te haga sentir menos.