Desde que tengo memoria he tenido problemas de autoestima, y aunque en los últimos años he mejorado mucho, aún tengo mis muchos momentos de flojera conmigo misma. En todos estos años, por cada palabra de mierda que me dirigía contra mí misma, mi marido siempre ha tenido cinco sobre lo increíble soy a sus ojos. Alguien que te quiere bien no machaca tu autoestima sino todo lo contrario.
Créeme que aunque él haga todo lo posible para convencerte de lo opuesto, el problema aquí es él, no tú. Así no se trata a nadie y mucho menos a quien dices querer, y aunque te cueste creerlo, tú mereces que te traten como una reina igual que todo el mundo.