Hermana, ojalá pudiera darte una solución pero no la tengo. Sólo te deseo que encuentres una solución pronto y que cuando te vayas de casa te pegues una buena temporada alejada de esa señora por madre que te ha tocado.
Que se pague sus deudas, que se quede sola, que se quede ella en números rojos con su gordofobia y su abuso económico y tú muerta de la risa a muchos kilómetros de ella.