Joe… ami no me entra en la cabeza que alguien no quiera a sus padres. A ninguno de los dos! No lo comprendo. Entiendo que no ha sido una infancia fácil pero seguro que lo han hecho lo mejor que han sabido y eso es de agradecer, además de todo lo demás. Será que siempre he tenido el apoyo incondicional de los míos, ante cualquier cosa. Pero aunque no lo hicieran, me dolería ¡mucho! Pero no dejaría de quererlos por fallar de vez en cuando. A saber cuántas veces les he fallado yo y no me lo han echado en cara