Madre mía, se ha lucido el macho alfa.
El ballet exige un trabajo y una constancia que tu querido maridito JAMÁS va a lograr. Conozco a bailarines y están hasta los huevos del prejuicio de que se es menos hombre por bailar. Como dicen arriba, se llevan ligues a pares de lo que quieran.
Ha herido profundamente en su masculinidad que su hijo prefiera la danza antes que perseguir pelotas. Tienes que dar a tu hijo el lugar que merece, y él tiene que aceptarlo, pedorle disculpas y apoyarle.
Vaya padre.