Recuerdo que en mi época era igual y yo solo tenía ropa del rastrillo, éramos cuatro y el sueldo de un albañil. Mis padres nunca cedieron a comprar ni una sola cosa de marca y ,hoy por hoy, estoy agradecida, es más, no soporto las marcas y el pijerio. Aunque me lo pueda permitir, prefiero gastarme el dinero en otras cosas. También te digo que mi hermana se crió en la misma casa que yo y es lo más pijo del mundo… También tiene un marido que la «consiente» (ella no ha trabajado nunca)…