Pensará que es transitorio y que va a adelgazar muy pronto. Yo he pasado dos veces por una fase así, me negaba a reconocer que ese peso iba a acompañarme. La primera vez, me comí la ropa (o mejor dicho, en la siguiente limpieza de armario la regalé, algunas cosas con etiqueta) y la segunda me sirvió de «empujón» para obligarme a dejar de comer y hacer deporte. Cada uno tiene su propio feedback, pero si justo está engordando quizás aún no quiere reconocer que ha cambiado de talla, cuando se aburra de ir sin respirar se comprará ropa de su talla. Sinceramente, mi entorno también estaba muy pesado con el tema, y ¿sabes qué? La ropa es ropa, es dinero y punto. Si se puede gastar el mes que viene la misma cantidad en unos vaqueros que le queden, creo que no hay drama.