No suelo contestar a las historias o confesiones que leo por aquí pero esta me ha tocado especialmente la patatita. Te leo y creo que soy capaz de hacer lo mismo con mis 9 años en los que yo ya siento que estoy más fuera que dentro, que somos amigos que se quieren…pero no se aman. Te leo y miro hacia mi interior pensando que algún día tendré tu fuerza y no me asustaré, no recularé tras decirle que quiero irme…
Enhorabuena, vive, vuela, se feliz.
Un abrazo.