Se lo cuentas así tal cual, le pides disculpas y le dices que te harás cargo de la restauración (económicamente, no en modo Ecce Homo).
Si tienes alguna posibilidad de mantener el trabajo, es así. Al final no lo hiciste queriendo, lo mejor es asumir las consecuencias y apelar a que entienda que eres humana. Puede que te eche igualmente, pero lo habrás intentado. Si no das la cara, todo se irá haciendo una bola cada vez peor.