Pues yo le contesto, de azúcar y colesterol voy bien. Pero de mala hostia desde que entre por esa puerta voy sobrada. Cuando quiera consejos los pediré, sino vengo a que me sirva las medicinas que para eso le dan el título. Y me quedo como una diosa. Que puta costumbre tiene la gente de meterse en donde no les llaman.