Yo siempre he tenido mucha manía con mis pechos. Los tengo enormes desde muy pequeña, que no era muy normal, asi que he vivido desde entonces acomplejada. Me daba vergüenza hasta que me vieran las amigas. Asi que me imaginad un chico… Y un dia me di cuenta que estaba todo en mi cabeza. Que, obviamente, no les gustarian a todos, pero con los que he estado, por suerte, a todos les han encantado. A si que he pasado de odiarlas a aprender a quererlas tal como son. Aunque no es fácil, a dia de hoy aun me miro al espejo y de vez en cuando las veo gordas, feas y caidas… Poco a poco.