Puedo entender tu necesidad de independencia pero, para empezar eso de que » el piso también es un poco tuyo» cero patatero: primero de tu abuela, luego de tu madre y luego tuyo. Si no aparece tu nombre en las escrituras o similares en ningún sitio, por el momento, eres la última de la cola. Que no quiera dejarte el piso no significa que no te aprecie como familia suya. Sino que está contenta con sus inquilinos, le viene del carajo el dinero y no quiere cambios.
Que sí, que te jode y que te vendría de perlas. Bienvenida al mundo de los adultos.