Hola! En mi caso tuvimos muchos problemas con familia y demás, ahora los pienso y no eran tan graves, pero yo me lo tomé muy a la tremenda, y eso me hizo pasarlo muy mal. Llegue a odiarla a muerte, organizar la boda era un suplicio, y con el paso del tiempo mis sentimientos sobre ese proceso no han cambiado. Yo decía lo mismo que tú, que le quería y no quería dejarle pero no quería la boda, quería estar ya casada. Del estrés engordé un montón porque no hacía más que comer y el vestido no se podía agrandar, me veía tan mal que no quise hacer ni reportaje de fotos. Contra todo pronóstico la boda fue genial, lo pasamos como enanos y fui tremendamente feliz. Intenta despejar tu mente alejando la boda un tiempo (que al final todo se resuelve el último mes si hace falta) y trata de averiguar qué te causa ese rechazo. Si tus dudas son solo respecto al acto como tal y no sobre ese compromiso o sobre tu pareja, mi consejo es que no te rindas, es una mi***, pero seguramente valdrá la pena. Suerte!!