Es tan sencillo como plantarte y decirle que no vas a limpiar para que vengan, no vas a cocinar, y que no estás de acuerdo con que vengan.
Si sigue empeñado, le dices que haga lo que quiera pero ese día tú no estarás en casa.
Que te lleva a discusión? Pues mira, así sabes qué tipo de persona tienes en casa…