Y llegadas a este punto ¿realmente te merece la pena gastarte el dinero y la salud mental en averiguar si te los pone? No confías en él y lejos de intentar tranquilizarte, se porta como un capullo. Si no le crees será por más motivos que por un olor a «mujer» (podría ser el ambientador del trabajo y todo) si te emparanoia es porque algo hay detrás. Así que yo si no viera salida a mi desconfianza, le dejaría aunque no sepa si me los ha puesto.