A mi me pasó en mi segundo embarazo.
Iba confiada porque con mi primera hija había todo bien a la primera y con el siguiente a los 2 meses la cosa no fue adelante.
Pasé dos semanas muy malas anímicamente y se me ocurrió comprarme un collar con una estrella porque quería llevarlo siempre conmigo pero de una manera positiva y bonita. De esta manera podía tocarlo y sentir que me daba fuerzas para volver a intentarlo.
Al cabo de dos meses me volví a quedar embarazada y ahora tengo a mi niño de dos años.
Mi marido me regaló un colgante de un niño y una niña y ahora llevo los tres siempre conmigo.
Es muy duro y a cada una le afecta de manera diferente pero hay que coger fuerzas de nuevo para volverlo a intentar porque la recompensa es enorme.
Toma el tiempo que necesites de duelo pero no dejes que te quite las ganas.