Como maestra que soy te digo que lo que tendría que haberte sugerido no es un cambio de alimentación, sino de la visión del peque!
Es verdad que la maestra no le va a forzar a comer la fruta (acabaría odiándola!), pero creo que deberías sentarte con tu hijo y hablar al respeto!
Pregúntale que frutas prefiere, y ve alternando un poco con sus favoritas!