Yo recuerdo cómo me lo explicaron a mi. Me enteré por una compañera de clase, sin duda, una sabiondilla amargada que quería quitarle la ilusión a quienes aún la teníamos. También me puse triste y oculté unos días en casa lo que me pasaba. Al final decidí preguntar a mi madre y ella me contó más o menos lo de la carta que habéis compartido. Una historía parecida pero sin la carta de por medio, me contó que era una tradición que iba de padres a hijos desde hace siglos, porque los Reyes se hicieron viejos y dejaron ese legado. De esto hace ya 25 años. No dejes que se pierda la magia del todo. Un beso.