Si a mi sobrina le hubieran dañado su juguete caro que recibió por Navidad, mi hermano no tanto, pero mi cuñada le hubiera cantado la tabla a los padres de quien se lo daño; les diría cómo van a hacer para reponer el muñeco, porque ese «bicho» salió de tu bolsillo y a ellos no les costó nada dañarlo. Ahora, tú conoces a tus sobrinos y sabes como actúan, razón por la que mencionas que hubo sevicia en el hecho.