Si antes estaba bien en su trabajo y no salió de la forma que quería, a lo mejor no es capaz de asumir su pérdida y por eso se excusa. Entiendo la frustración y la angustia, pero sin hablarlo antes no puedes pensar inmediatamente que tu pareja está en tu contra. Intentad hablar largo, tendido y con calma, dile cómo te sientes, la situación que tenéis y que podéis remar juntos en esto. Puede que así abra los ojos y te diga qué le pasa, además de ser más consciente que sois dos y os podéis apoyar mutuamente.
El paso siguiente es hacer un plan. Quizás él necesite un trabajo de lo suyo y más adaptado a él o cambiar radicalmente de perfil e ir a por algo que le interese más, o directamente apuntarse a programas de emprendimiento que a veces hacen instituciones y ayuntamientos. Aunque a ti no te salga de momento, todo lo malo pasa. Busca un servicio de orientación laboral, apuntate garantía juvenil, cursos para desempleados, ferias de trabajo de tu universidad, estudia una oposición, elabora un plan y a partir de ahí a lo mejor tienes más suerte. Si la respuesta implica formarte o estar sin ingresos un tiempo, volved cada uno con vuestras familias o busca trabajo de interna en una casa.
Si después de todo no espabila, ahí ponle las pilas o corta, pero de primeras hablad.