Si nunca quiere pasar tiempo contigo ni esforzarse en la pareja, da igual que sea por el ordenador o cualquier otro vicio, no te está dando tu lugar y nadie se merece vivir eso. Mi pareja hubo un momento en que se refugiaba en eso para no angustiarse con su situación laboral, pero llegó un punto que se le fue de las manos y hasta que nos sentamos a hablar en serio del tema, no había quien le despegase. Fue duro, pero entró en razón, afrontó su problema, pusimos horarios y cuando encontró un trabajo que le llenaba, las prioridades pasaron a ser distintas.
Si habéis hablado y no abre los ojos, tú no puedes hacerlo por él. Hasta que no toque fondo, no sabrá lo que está tirando a la basura por huir de la realidad. Si se va, ya no es tu problema. Ocúpate en llorar, procesar la ruptura, recuperarte y volver a vivir la vida.