Yo también creo que tu suegra se está pasando de rosca y que tienes motivos de sobra para plantarte y decir que «hasta aquí» con todas sus consecuencias.
Al primero al que le tienes que decir que no piensas amargarte la vida por tu suegra es a tu pareja. Será su madre y le nacerá ser más permisiva con ella, pero eso no quiere decir que tú tengas que hacer lo mismo.
Luego habla con tu suegra y le dices que a partir de ahora no vas a consentírselo más, se ponga como se ponga.
Si tu pareja no lo entiende, pues que la aguante él solito si se cabrea. Y si se planta en casa, también que la aguante él. Tú no estás obligada ni a recibirla si no te apetece ni a darle explicaciones.
Mi pareja también es súper protectora, permisiva y apegada con su madre, y le he tenido que dejar claro que, aunque la respeto, la aprecio y me llevo bien con ella, para mí ella no significa lo mismo que para él.
A veces es necesario parar los pies aunque no nos guste.