La mía hacía igual, llamaba varias veces al día todos los días. Solución: desconectaba el teléfono fijo y le decía que era para que el niño no se despertara cuando empezó a decirme que no le cogía el teléfono. Y el móvil igual, en silencio.
Al cabo de un tiempo ya solo llamaba por las noches y así sigue, pero yo no hago ni caso, que lo coja su hijo.
Hay que dejarles claras las cosas desde el principio porque si no es una pesadilla.