Hace años una amiga mía denunció una situación igual que la tuya, quiero darte ánimos para que denuncies porque sí sirve para algo. En el caso de mi amiga, descubrieron al acosador, que era un vecino de su misma calle, llegaron a juicio y condenaron a ese cerdo a pagar una multa que aún le estará doliendo el bolsillo. Nunca más la ha vuelto a molestar.