De siempre he celebrado mi cumple con la familia por un lado y con los amigos por otro. No hay tanto drama y menos cuando ya se supone que tienes 40 años y estás curtida.
Lo que me sabría mal es que tu familia haya pensado en hacerte un cumple y tú no hayas pensado ni en comprar una simple tarta para soplar las velas con ellos. Pues ahora que lo sabes organizas alguna cosa y se acabó. No es para tanto.