Échate fotos y guárdalas, ve a la peluquería y pide la hoja de reclamaciones y que te devuelvan el dinero. Habla con la dueña a ver qué soluciones te ofrece. Exige ver el título de la chica que te atendió y comprueba que sea auténtico. Pide responsabilidades pero con educación y clase. Y estate delante de ellas todo el rato con la cabeza al descubierto.