Yo hablaría de nuevo con la profe. Los niños escuchan cosas peores, pero el contexto es importante. Si en el colegio oyen todo eso, asimilarán los tacos como parte de su lenguaje y les costará separar. Luego irán a una entrevista de trabajo diciendo tacos y no sabiendo por qué han causado mala impresión, por poner un ejemplo. Hay entorno informal y otro más formal, y el colegio es uno de ellos, es un lugar de trabajo.