Respondiendo a la que dice que la echarían por la queja, por lo que cuenta todo indica que hablamos de educación pública, ya que nadie de la privada se expresaría así, por lo tanto no la van echar por eso, como mucho la directiva le daría un toque de atención.
No creo que decir palabrotas o hablar mal esté bien en ningún ámbito laboral, ¿o te gustaría que la dependienta de Zara te hablara así?, o hablando de empleo público, ¿te imaginas ir al médico y que se exprese en esos términos?
Estamos empezando a creer que cualquier uso de la lengua es adecuado en cualquier situación y no es así, hay códigos y no puedes expresarte igual en el ámbito social que en el laboral. Mucho menos si hablamos de docencia. No por nada, sino porque como docentes nuestra labor es (a parte de dar amor y cariño) educar, y efectivamente las palabrotas y expresiones malsonantes están hoy en todas partes, pero no creo que nosotros, los maestros, seamos los que tengamos que enseñárselas precisamente. La violencia también está a la orden del día y en mis clases procuro fomentar precisamente lo contrario.
Los maestros somos un espejo en el que se miran nuestros niños, por lo tanto procuremos reflejar nuestra mejor imagen.