Comentale a tu hermana que el biberón es un factor de riesgo de obesidad infantil, en cambio la teta no. Por otro lado, yo también soy madre de un bebé que le costaba engordar, a los dos meses aún no había cogido ni un kilo desde el nacimiento, y después empezó a coger peso que hasta la comadrona flipó.
Yo también estaba preocupada en su día y más viendo amigas que sus niños de la misma edad pesaban bastante más, pero ahora con casi dos años están a la par.
Una buena contestación cuando tu hermana te diga algo del peso es: no es un pavo que me vaya a comer en navidades.