Tengo miedo por ti, y por tu bebé. Apoyo tu decisión de que tu hija (¿me ha parecido que has mencionado que es niña pero a lo mejor me lo estoy inventando?) no conozca a su abuela y a su tía, sobre todo con lo mal de la pinza que están. A lo mejor tu marido no lo ve, pero aunque «no le hagan nada» al bebé, ese odio se nota, y puede crecer con traumas. Corta por lo sano.