La vida puede ser muy bonita y justa, pero otras veces no lo es y es una mierda tener que lidiar con ello.
Por supuesto tienes derecho a sentirte como te salga en cada momento, a ver si encima de que estás hecha polvo y luchando ñor sobrevivir encima tienes que sonreírle a tu vecina la Paulo Coelho. Es de todos los que tenemos fuerzas (estemos enfermos o no) la obligación de hacerles la vida más agradable a los enfermos y luchar por la investigación, la inversión gubernamental, el pago de impuestos que la permitan y, por supuesto, las donaciones.
Espero que tengas la suerte de tener una familia que sonría por ti cuando no puedes, que llore contigo cuando no quieras llorar sola, que te apoye, te mime y luche contigo o por ti.
Un abrazo gigante y toda mi fuerza, contigo o por ti.