Buenos días,
Estoy muy de acuerdo con Pérez. El componente psicológico debe ser lo primero que descartes, ya que cualquier otra enfermedad con la edad que tienes, en principio ya debería de haber dado otras señales.
Hay determinados hechos durante la infancia, que puede desencadenar la pérdida en el control de esfínteres.
Yo tuve un caso cercano casi hasta la mayoría de edad de esa persona. Dormía con pañal y eso le impidió salir de su casa, salvo en el círculo más cercano que tratábamos el tema, con muchísimo respeto.
En su caso estuvo relacionado con la disminución de la atención, al llegar de forma inesperada, trillizos. No lo hacía aposta. Simplemente, su subconsciente se alienó con su cuerpo, en contra de ese cambio. Pasó de ser la hermana pequeña, “la mimada”, “la niña pequeña”, a tener que ceder la atención de sus padres ante 3 nuevos hermanos.
Mi consejo es que antes de volcarte en buscar una enfermedad rara que como te dije, en estos años ya habría dado otras señales-síntomas, busques ayuda en un psicólogo. Profundiza y analiza desde cuándo ocurre, y si hay un hecho determinante en tu vida por aquella época, que necesites hablar y hayas tenido guardado en un cajón durante tantos años.
Te mando un súper abrazo. ?