Una cosa es colaborar en una casa (que me parece lógico), y otra es ya tratar a tu hija como si fuese un inquilino sin más. Que es su sangre, cojones!!! Imagina que un día es la hija quien debe acoger en su casa a la madre, la vida da muchas vueltas. También le va a cobrar alquiler de la habitación?? Venga por dios…