Mi padre tuvo un ictus para morirse y durante tres meses que estuvo ingresado, por las noches no dormía, gritaba, lloraba, se salía del cuarto, como si estuviera loco en serio. Sabíamos que molestaba a toda la planta y mi madre durante tres meses no durmió nada, una vez intentando calmarlo casi la mata estrangulandola.
Pues bien, jamás en nuestra estancia allí mandamos a nadie a pastar, ni a decirle que se jodiera o que se aguantará, que nosotras no podíamos hacer nada y ya. No, nos daba mucha vergüenza y nos faltaba tiempo para disculparnos cada vez que molestaba e incluso disculparnos continuamente con el personal sanitario. Y realmente, no podíamos hacer nada, le pinchaban de todo para que durmiera, dosis para dormir a un elefante, pero tenía tal nivel de adrenalina que no dormía nada.
Con esto me refiero a que ella sabe perfectamente que esa familia está desesperada y no lo pueden evitar, pero al menos podrían tener algo de educación y no mandarla a que se mude ella. Empatía por ambos lados.