Me parece un poco extremo que te deje de repente por eso, la verdad.
Las cosas se hablan cuanto menos, no se va guardando uno todo lo malo y de repente explotas como un niño enrabietado y dejas a tu pareja.
Yo casi que pasaría de pedirle una segunda oportunidad, porque es él quien debería de darte una explicación. Pero es solo mi opinión, en cualquier caso te mando mucho ánimo.