Hola, Lola.
Tu situación es muy común. Primero ten claro por qué te quieres casar. El paso importante ya lo habéis dado viviendo juntos.
¿Es por tener hijos? No hace falta. Los hijos tienen los mismos derechos (y los padres y madres, las mismas obligaciones), sean o no de matrimonio.
¿Es por la celebración? Se puede ir a un ayuntamiento o juzgado con dos testigos, firmar, y no hacer fiesta (que la palabra «boda» multiplica el precio de comidas, trajes, peluquerías…) Si es tu ilusión, no dejes que te la quite.
La ventaja de casarse está en herencias, pensiones de viudedad y socorro mutuo. Para trabajadores no autónomos, en permisos de 15 días por matrimonio, y permisos por hospitalización o muerte de familiares.
Sobre todo, define y explícale bien por qué quieres casarte, y que él te explique bien por qué no.
Por otro lado, ¿él quiere tener hijos, independientemente de casarse o no? ¿Te habla de eso? No es lo mismo posponerlo que no querer. ¿Tú lo retrasarías, o lo quieres ya? Eso lo tenéis que tener claro los dos, más que casaros.