Es comprensible que te duela porque te ha truncado la ilusión de una relación más estable, pero no se le puede reprochar que haya sido franco y sincero contigo. Tan legítimo es tu deseo de no tener más hijos como el suyo de tenerlos. No eres ni menos válida, ni menos mujer. Simplemente los dos queréis cosas diametralmente opuestas y no tiene sentido estar con alguien que sabes que no tiene las mismas metas que tú. Esto ahora es duro pero te ha ahorrado discusiones y decepciones mucho más amargas en el futuro.