Raquel, por esa regla de tres, si ella sabía que tenía fobia a volar, por qué no lo planteó en casa antes de plantarse en la agencia y preguntar por vuelos de mínimo 10h? A mi lo que tú llamas «ser marimandón» me parece una reacción de cabreo lógica a la falta de consideración que ella tuvo con algo que sabía que a él le afectaba.