Qué triste historia la verdad… Que no os pongáis con la niña a hacer tareas creativas en su día a día me da bastante pena. Ni unas acuarelas ni unos lápices de colores… Han salido unas ceras de sabe dios donde….
Es mejor esparcer por los bares claro que sí.
Que tenga que venir una mierdafluencer a deciros ideas en cuarentena para que os de por pintar y acabé en dormir la siesta..
Así salen los niños luego con las neuronas fritas.
En fin…risas mil