Por cierto que yo tuve un broncón porque mi marido se empeñó en comprar las alianzas de la boda de oro y yo las quería de plata, que estuvimos sin hablarnos días. Y todavía me duele haber gastado 400€ (los dos) en semejante tontería. Es que es algo que no me entra en la cabeza y quizás por eso no te entiendo