Para empezar yo probaría a decirle de forma «sexy» me gustaría que me hicieras tal o cual cosa dentro de tu zona de confort.
Muchas veces no es tanto el ponerse con latigos, fustas y tacones de agujas, si no la actitud.
No es lo mismo decir » me gustaría que me empotraras contra la pared» que mientras os besais, le tires para atras un poco del pelo (sin hacer daño, claro) y le digas «ahora me vas a empotrar contra la pared».
Sigue siendo lo mismo y al final sigues en tu rol de «sumisa» y tu zona de confort pero el ambiente cambia.
Seguramente, la primera vez le pille tan en bragas, que se volverá loco.
Y ya, conforme te vayas soltando, ireis incorporando cosas y demás, porque lo que está claro es que no puedes pasar de un rol a otro de la noche a la mañana, así que ve poco a poco y no hagas la burrada de tomar actitudes tan contrarias a ti de golpe