Dios, que agobio.
Te entiendo, tiene que ser muy difícil aguantar en esa situación con 30 años.
A ver, no la vas a cambiar ya, eso es muy difícil pero si creo que igual deberíais empezar a educarla un poquito y enseñarla a respetar límites. También te digo que eso deberíais haberlo empezado mucho antes.
Yo tenía los mismos problemas con mi madre y empecé a poner límites con 22 o así porque la convivencia se estaba haciendo insoportable, hasta que me fui con 26.
A día de hoy llevo 10 años viviendo independiente y no se la ocurre meterse en nada, salvo que yo decida contarles y preguntarles, pero siempre están ahí para mi igual que lo estoy yo para ellos. Pero llegar aquí ha sido un proceso largo.
Llegados al punto en el que estás, te recomiendo mucha paciencia.
Que cuando puedas volver a plantearte la opción de independizarte lo hagas cuanto antes y de mientras intentar hablar con ella, pero u os ponéis muy serias (pero serias de verdad, os vais a ver obligadas a crear un conflicto) o no os va a tomar en serio nunca. Porque su forma de ser es ignorar vuestros sentimientos y palabras porque ella cree que hace lo mejor. Y frente a eso, o le dais con la verdad en todos los morros o no hay nada que hacer.
Te deseo mucha suerte y que no te desesperes.