Totalmente de acuerdo.Yo igual. Y me parece más fácil perder kilos que gustarme gorda. No me gusta ni como me veo ni como me siento, no entrar en la silla de una terraza o notar mi barrigón o mi culazo moverse cuando ando. Y no soy gordófoba, me molesta que en la tele solo salgan delgadas y que hagan tallas grandes como si fueramos una excepción. Muerte a la gordofobia y a los comentarios negativos de madres, médicos, o quien sea.