«El que lo hacía mal era él». Y por eso existe la figura del «colaborador necesario».
«Llevé a mi colega en un coche a atracar una farmacia. Las cosas se torcieron un poco y tuvo que apuñalar al farmacéutico pero a mí me dio un poco igual porque el que lo hacía mal era él».
De verdad, qué arte para lavarse las conciencias tienen algunos/as.