La cuestión no es como de bueno es como actor o cómico (malo) ni sus ideas políticas. Es que es un tipejo de la calaña de Pablo Motos pero en «andaluz simpático». A alguna gente eso le compensa (y no lo ven como es) y a otros no.
Ha tenido mala suerte con el cáncer y no merece ningún mal deseo por eso, desde luego. Lo merece por ser un mononeuronal.
Es un Bertín Osborne milenial de ideología contraria.