Yo he estado en la situación de tu pareja. Quería a mi ahora ex con toda mi alma. Y la quería bien, creo. Sólo que no me apetecía tener sexo con ella. Con otras personas la verdad es que tampoco me atraía tener sexo, pero sí que fantaseaba con ligar o besarme con otras personas, o que les atrajera, o sentir ese deseo e ilusión, pero nunca le fui infiel ni jamás lo haría.
Yo le di alas para que hiciera lo que quisiera con quién quisiera, pues para mi ex el sexo era una parte fundamental de la relación y era algo que yo ya, por lo que sea, no me sentía con ganas, ánimo ni capacidad de darle. Le dije que si quería, que lo buscará y disfrutase fuera de la relación, pero ella me decía que no, que ella si estaba con alguien era para tener sexo con ese alguien.
Estuvimos 6 años, mañana 10 haríamos 7 años. La perdí por no PODERle dar lo que se supone que debía recibir de mí. Pensé que quizá yo solo la quisiera como amiga (porque la sociedad nos bombardea con que una pareja feliz y completa es aquella con mucho sexo y de calidad, y que los problemas quedan en segundo plano pero que el sexo ha de ser algo intrínseco para que una pareja sea feliz). Yo era feliz sin sexo, era feliz con todo lo demás siempre que la tuviera a ella.
Mañana haríamos 7 años, pero lo dejamos hace casi un año. Ella conoció a un tipo en Tinder con el que sale y, supongo, le da eso que necesita (como yo era capaz de dárselo los primeros 2, 3 años de relación). No quiero hacerte cambiar de opinión y de lo que necesitas. Es muy lícito y muy bueno que sepas lo que quieres y lo que no. Sólo digo que no sé cuánto de utopía creada por la sociedad con ideas que nos bombardean sobre que el sexo es tan necesario.
Muchas veces me pregunto si para mi ex, cuando tengamos 80 años, pensará que mereció la pena dejar una relación que era completa en todo lo demás. Supongo que sí.
Ánimo y espero que tengáis un final o progreso feliz